29/9/09

Cronologia VIII

Lunes 26 de agosto
El CNH comunica que estableció contacto con las autoridades de la Secretaría de Gobernación y manifiesta su confianza en que las conversaciones con los funcionarios del gobierno federal se inicien formalmente el 28 de agosto. Anuncia que se nombraron seis comisiones -una por cada uno de los seis puntos del pliego petitorio-, compuestas por seis estudiantes para que reúnan todos los elementos y preparen los argumentos con que se defenderán ante las autoridades en el diálogo público.
El CNH informa sobre el itinerario de la manifestación del 27 de agosto y anuncia que una vez "concluido el mitin del Zócalo, en este lugar se montarán guardias permanentes de varios estudiantes y maestros". Declara que no solicitarán permiso para efectuar la manifestación, "pues en marchas anteriores han demostrado y ganado el derecho a manifestar sus ideas públicamente, sin pedir el antidemocrático permiso que aún se exige a obreros y campesinos".
El Departamento del DF notifica que permitirá que se realice la manifestación estudiantil aunque no se haya solicitado el permiso correspondiente. Comunica que, conforme a las solicitudes recibidas, se desplegarán fuerzas policíacas en las embajadas de la URSS y de Estados Unidos, cuya vigilancia será apoyada por elementos del ejército.
Como parte de las actividades de las brigadas políticas, alrededor de mil estudiantes se concentran en la Plaza de Lecumberri, frente a la Cárcel Preventiva de la Ciudad, para realizar un mitin, en protesta por la detención de los presos políticos. Después del mitin permanece en el lugar una guardia formada por alumnos del IPN, la UNAM, Chapingo y la Normal.

Martes 27 de agosto
A las 15 horas, los médicos residentes e internos del Hospital General se declaran en huelga de solidaridad con el movimiento estudiantil.
A las 17:05 horas, sale del Museo Nacional de Antropología e Historia la manifestación convocada por el CNH y la Coalición de Profesores. La marcha avanza por el carril norte del Paseo de la Reforma. Al llegar a la Columna de la Independencia, los recibe con aplausos un grupo de estudiantes de medicina de la UNAM, quienes forman "la valla frente a la embajada de Estados Unidos, para evitar la intromisión de provocadores". Allí se encuentran "elementos del ejército y de la policía preventiva." Al pasar por el Caballito, los manifestantes lanzan ataques contra la prensa vendida. Frente al monumento a Juárez, se hace un homenaje "al prócer en forma de porras y vítores". Luego avanzan por la avenida Cinco de Mayo. En todo el trayecto, desde las aceras y los edificios, el público aplaude a los manifestantes; algunos avientan papel picado de periódicos, revistas y rollos de máquinas.
Los primeros contingentes llegan al Zócalo a las 18:35 horas y son recibidos por cientos de personas que aguardan en el lugar. En seguida, se escucha el repique de las campanas de la Catedral Metropolitana. A las 19:37 horas, la fachada de la Catedral se ilumina.
Cuatro autobuses con magnavoces del IPN son "colocados en línea, al centro de la gran explanada, a la altura del astabandera", donde es izada una bandera roja y negra, la cual es "arriada hasta que la mayor parte de los reunidos abandonaron el lugar".
Los manifestantes se sientan en el piso de la plaza y se disponen a oír a los oradores: dos estudiantes (uno de la UNAM y otro del IPN), dos representantes de la Coalición de Profesores, una madre de familia y un obrero de Naucalpan. Un estudiante declama un poema de Isaías Rojas, quien está detenido en la Cárcel Preventiva. Posteriormente se lee una lista de 86 personas detenidas, y un mensaje del líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo. La petición central del mitin es la libertad de los presos políticos.
Antes de concluir el mitin, se pide "a la multitud, constituida en asamblea," que fije el día, fecha y hora del debate público con las autoridades. Sócrates Campus Lemus propone que el diálogo con los representantes del gobierno sea en el Zócalo el día 1 de septiembre a las 10 horas. Esta propuesta se establece como acuerdo.
Al final se canta el Himno Nacional y se prenden miles de antorchas de papel que iluminan la gran explanada, mientras la multitud se retira por calles y avenidas. En el Zócalo, permanecen centenares de estudiantes en guardia permanente, con tiendas de campaña y prenden fogatas.

Miércoles 28 de agosto
A las 0:45 horas, arriba la policía al Zócalo y con magnavoces advierte a los estudiantes que se quedaron en guardia: "Se les ha permitido hacer su manifestación; se les ha permitido realizar su mitin. Ya han permanecido demasiado tiempo en este lugar. El Zócalo es plaza pública de uso común. La acción de ustedes contraría el artículo noveno constitucional. Se les invita a que se retiren", dándoles un plazo de 5 minutos.
Por las calles adyacentes al Zócalo se aproximan soldados del 43o. y 44o. Batallón de Infantería y 1º. de Paracaidistas, al mando del general Benjamín Reyes García; así como 12 carros blindados de la guardia presidencial, 4 carros de bomberos, alrededor de 200 patrullas de la policía preventiva, 4 batallones de tránsito y unos 10 motociclistas de la Dirección General de Tránsito.
El ejército y la policía obligan a los estudiantes a desalojar la Plaza de la Constitución. Los estudiantes se retiran lentamente por la calle de Madero, "única vía que se dejó libre", acosados de lejos por los soldados. Pasada la 1:30, los carros blindados, con los faros encendidos y las sirenas abiertas, se lanzan sobre la retaguardia de los grupos estudiantiles y provocan una estampida. Un camión del IPN es embestido por los blindados. En la calle de Isabel la Católica, los jóvenes atraviesan un tranvía que impide momentáneamente el paso de los blindados. La persecución continúa hasta pasar la calle de Gante. Allí se detiene el ejército y los estudiantes se paran frente a la Torre Latinoamericana. Allí son acorralados y atacados por las tropas del ejército, que habían avanzado por las calles de Madero, San Juan de Letrán y 5 de Mayo. Los soldados cortan cartucho y obligan a los estudiantes a replegarse hasta la Avenida Reforma. Frente al Caballito, los soldados golpean a los estudiantes con las culatas de los rifles. Los estudiantes se dispersan. Algunos se dirigen a la Ciudad Universitaria, donde el CNH inicia una sesión a puertas cerradas a las 4:35 horas.
A las 6 de la mañana, sólo quedan en el Zócalo algunas unidades blindadas estacionadas frente al Palacio Nacional, así como patrullas y autobuses con granaderos.
El secretario de la Defensa Nacional, general Marcelino García Barragán, declara: "grupos de alborotadores trataron de establecerse en el Zócalo, habiéndose desalojado por tropas del ejército, sin que se registrara ningún incidente, ya que tales elementos, aun cuando no de buen grado, atendieron la orden de salir del área, no siendo necesario que la tropa hiciera uso de sus armas de fuego."
La prensa nacional publica en sus primeras planas una avalancha de declaraciones condenatorias contra el movimiento, atribuyendo a los estudiantes el izar irrespetuosamente una gran bandera de huelga en el centro de la Plaza de la Constitución y profanar la Catedral al tocar sus campanas.
Al mediodía, el gobierno del Departamento del DF organiza una ceremonia en el Zócalo en desagravio a la bandera nacional. Empleados de limpia y transporte, burócratas de las secretarías de Hacienda y de Educación y algunas representaciones sindicales son obligados a asistir al acto. Al llegar a la Plaza corean: ¡Somos borregos! ¡Nos llevan! Grupos de estudiantes logran filtrarse entre los burócratas para protestar por la falsedad del acto.
Al izar la bandera nacional, se atora en la posición de media asta. Los estudiantes piden que así la dejen en señal de duelo por la intervención del ejército. Se generaliza el alegato. Los granaderos, armados con escudos y macanas, se lanzan contra la gente; desalojan la parte central del Zócalo y formar un círculo alrededor del asta bandera. Algunos de los que rodean el asta prenden fuego a la bandera rojinegra. Un grupo de estudiantes rescata los restos de la bandera, utilizando sus propias camisas para sofocar el fuego. Enseguida, se forman grupos de estudiantes y organizan mítines frente al antiguo edificio del Ayuntamiento.
A las dos de la tarde, las autoridades indican a los manifestantes que la ceremonia de desagravio ha concluido y se les insta a desalojar el lugar. Minutos después, 14 carros tanques se lanzan contra la multitud. Se abren las puertas de Palacio, de donde salen varias columnas de soldados con bayoneta calada y atacan a la gente cada vez con más decisión. Policías y soldados corretean a los estudiantes por las calles aledañas al Zócalo. Desde los edificios de las calles de Madero, 20 de Noviembre, Pino Suárez, Corregidora, Seminario, la gente lanza a los soldados botellas, macetas y otros objetos. La tropa responde con descargas de fusilería y ametralladoras ligeras. El Hotel Majestic recibe varios impactos de bala.
A la 15:30 horas, la Plaza de la Constitución ha quedado despejada y se encuentra resguardada por elementos del ejército y del Cuerpo de Granaderos. Hasta entonces, los bomberos logran colocar la bandera nacional en lo más alto del asta.
En la noche el ingeniero Heberto Castillo, miembro de la Coalición de Profesores, es agredido frente a su domicilio "por un grupo de agentes del servicio secreto".
El CNH declara que los acuerdos tomados en el mitin de ayer, "en el sentido de exigir como fecha para el debate público estudiantil el 1 de septiembre; el pretendido intento de establecer una guardia permanente en esa plaza y otras propuestas semejantes, son parte de un grave error que favorece la represión... se votaron medidas absurdas en forma precipitada, que interpretamos como un complot, pues un grupo planteó actitudes intransigentes que abrieron la puerta a la represión".
La Coalición de Profesores publica un desplegado en el que protesta enérgicamente por las intervenciones del ejército y la policía, "por entrañar graves violaciones a las garantías que consagra la Constitución Política mexicana". Hace un exhorto para que el diálogo público entre las autoridades y los estudiantes se inicie inmediatamente. Enfatiza: "para que ese diálogo sea eficaz, debe efectuarse en condiciones tales que no esté sujeto a presiones o coacciones de ninguna especie, eligiéndose para ello un sitio apropiado".
Fidel Velázquez, líder de la CTM, declara: "cualquier medida que tomen las autoridades para reprimir la actual situación estará plenamente justificada y será respaldada por el pueblo y creo que ha llegado la hora de tomarla".

Jueves 29 de agosto
Cerca de las 4 de la mañana, un grupo de aproximadamente sesenta individuos enmascarados dispara durante 10 minutos contra el edificio de la Escuela Vocacional 7, utilizando ametralladoras, rifles M1, máuseres y pistolas. Los dos estudiantes heridos durante el atentado son atendidos en la Escuela Superior de Medicina del IPN. El Comité de Lucha de la Vocacional 7 manifiesta que la táctica de agresión utilizada por los asaltantes corresponde a la de un cuerpo especializado.
En las revelaciones póstumas del general Marcelino García Barragán, éste dice que los terroristas que ametrallaron la Vocacional 7 (repetidas veces), "eran oficiales del Estado Mayor Presidencial, que recibieron entrenamiento para este tipo de actos, concebidos y ordenados por el entonces jefe del Estado Mayor Presidencial", el general Luis Gutiérrez Oropeza.
Vecinos de la Unidad Tlatelolco acuerdan con los estudiantes agredidos realizar un mitin a las tres de la tarde en la Plaza de las Tres Culturas. A los pocos minutos de iniciado el mitin, elementos del ejército y granaderos arriban a la plaza, exigiendo la disolución del acto; ocupan la Vocacional 7 y se estacionan 26 tanques y 13 camiones del ejército frente al edificio de esta escuela.
Por la tarde la Coalición de Profesores y el CNH dan, conjuntamente, una conferencia de prensa. El CNH manifiesta su disposición al diálogo y solicita a la suprema autoridad retirar a las fuerzas militares y policiacas de las calles de la ciudad para que en un ambiente de paz y sin temores pueda efectuarse el diálogo público entre los estudiantes y el gobierno. Exhorta a los estudiantes y al pueblo a no enfrentarse a las fuerzas armadas y policíacas.
El CNH hace varias aclaraciones en relación con los hechos del 27 de agosto; afirma que:
1) no ordenó pintar los muros del Palacio Nacional
2) la bandera rojinegra fue izada en contra de su voluntad por un grupo de estudiantes y que fue bajada por el CNH y una vez que terminó el mitin. Una bandera diferente fue izada después de que los estudiantes fueron desalojados por el ejército
3) el repique de las campanas de la Catedral se hizo con el consentimiento del sacerdote Jesús Pérez, a quien solicitaron permiso e incluso éste indicó a los estudiantes donde estaban las escaleras para que subieran a tocar las campanas y después el sacerdote encendió las luces del templo a petición de los estudiantes.
El CNH da a conocer los nombres de 34 estudiantes y gentes del pueblo que resultaron heridos en los pasados tres días por las agresiones de militares y policías. También denuncia la detención de una brigada de información formada por 23 estudiantes, que realizaban un mitin cerca de la Refinería de Azcapotzalco. Los estudiantes fueron detenidos por el ejército y conducidos en un convoy al Campo Militar No. 1.
La Coalición de Profesores envía un documento a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, en el cual se denuncia al jefe del Departamento del Distrito Federal, al secretario de Gobernación, al secretario de la Defensa Nacional, al procurador del Distrito Federal y al procurador General de la República, por haber ordenado el uso de la fuerza pública contra los estudiantes los días del 23 al 30 de julio. En el documento se señala que con las acciones de los funcionarios se violaron los artículos 1o., 6o., 7o, 9o, 14, 16, 29, 129, 89 (fracción VI) de la Constitución. Al final del escrito, se demanda que la Cámara de Diputados investigue los hechos denunciados y se dictamine sobre la responsabilidad de los altos funcionarios, a fin de que el Gran Jurado de Sentencia de la Cámara de Senadores dicte las sanciones que corresponden a los acusados de acuerdo con la Ley de Responsabilidades de Funcionarios y Empleados de la Federación, del Distrito y Territorios Federales.
La Unidad de Universitarios del Partido Popular Socialista expresa su repudio a "las tácticas que algunas autoridades y los grupos de derecha quieren emplear para `solucionar´ el problema planteado por los estudiantes: a) enfrentar el chovinismo ciego a los estudiantes. No otra cosa revela la calumnia de que se violentó a la enseña nacional y el mitin de desagravio; y b) enfrentar el clericalismo a los estudiantes. No otra cosa señala la calumnia en el sentido de que se profanó el altar mayor de Catedral."
La sección 37 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de México inicia un paro en apoyo al movimiento estudiantil.
Muestras de solidaridad en los Estados de la República: cinco escuelas de la Universidad de Puebla y la Escuela Vocacional de Enseñanza Especial decretan un paro de diez días en apoyo al movimiento estudiantil.

Viernes 30 de agosto
El Consejo Nacional de Huelga toma los siguientes acuerdos:
1. El domingo 1 de septiembre, día en que será rendido el informe presidencial no habrá mítines ni manifestaciones estudiantiles en el Zócalo.
2. El consejo está dispuesto a iniciar el diálogo con las autoridades lo antes posible, a condición de que el mismo sea público y cese la represión policiaca y del ejército.
3. Las comisiones estudiantiles que dialogarán con las autoridades ya han sido designadas; solamente se espera que las autoridades confirmen su deseo de dialogar.
4. El consejo desarrollará una ofensiva política entre todos los sectores populares a través de sus brigadas estudiantiles, las que tienen instrucciones de no caer en actitudes que puedan provocar a la policía ni al ejército, las cuales denigrarían al limpio movimiento estudiantil.
5. El movimiento estudiantil no tiene relación alguna con la Olimpiada y no desea entorpecer su celebración.
Grupos de brigadistas son aprehendidos y puestos a disposición de la Procuraduría del Distrito y Territorios Federales. Todos ellos son detenidos en centros laborales, cuando exhortan a los obreros a solidarizarse con el movimiento. Tan sólo en la armadora Auto-Mex son aprehendidos 25 estudiantes, 8 en la terminal postal de Pantaco y otros más en los Laboratorios Abbot, Empacadora Clemente Jacques, etc.
En el transcurso del día el ejército vigila las zonas aledañas a la Ciudad Universitaria y a la Unidad Profesional de Zacatenco del IPN y realiza varios recorridos por el centro de la ciudad.
El Colegio de Profesores de la Escuela Nacional de Economía manifiesta en un desplegado de prensa: "en la conveniencia de iniciar de inmediato el diálogo público entre el gobierno y los estudiantes", no "contribuye a crear un clima favorable al diálogo el magnificar y tergiversar hechos como el izamiento de una bandera rojinegra, el imaginario sacrilegio a la Catedral Metropolitana y el esparcir rumores que tienden a crear pánico y confusión sobre supuestas escaseces (de gasolina y artículos de primera necesidad) que se atribuyen en forma dolosa al `problema estudiantil´". En el mismo sentido, se pronuncian otras agrupaciones, como la Asamblea de Intelectuales, Artistas y Escritores.

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